Mi amor es solitario, más nunca será secreto...



¿Has anhelado, a través de los cansados días,
la visión fugaz del rostro amado?
¿Has clamado por un instante de paz
en medio del dolor de las penosas horas?
¿Has rogado por el sueño y la muerte,
cuando el dulce e inesperado consuelo
fue sólo sombras y aliento?
hace mucho, demasiado, que el miedo no disminuye
sobre estas ilusorias y reptantes flores.

Ahora descansa: pues aún en el reposo
podrás conservar todos tus anhelos.

Debes descansar y no temer
al acechante y sordo despertar
de una vida que transcurre a ciegas;
llena de desperdicios y penas.

Debes despertar y pensar en lo dulce
que es tu amor, en su íntimo ardor.
será más dulce para los labios que conocerás,
más dulce de lo que tu corazón intenta ocultar:
Anhelos absolutos e insatisfechos.

La respuesta a todas las esperanzas
se cierran sobre vos, muy cerca.

Recordarás los antiguos besos,
y aún el frío dolor que crecía.

Recordarás aquella poderosa dicha,
y aún los ojos y las manos perdidas.

Recordarás todo el remordimiento
por lo escasos que fueron sus besos,
el sueño perdido de cómo se conocieron
es el sabor a miseria en tus labios marchitos.

Entonces parecía amor, pero nacido para morir,
el hoy es inquietud, dolor:
La bendición es el olvido, el silencio;
mi amor es solitario, más nunca será un secreto.


Barcelona/Montevideo/2008-2011



Del austero cuarto del poeta...



Las lágrimas fluyen
sobre la mejilla de hierro
del centinela que yace solo.

Pensamientos que ruedan
por su alma intrépida;
mutilando su rostro, severo en el día.

Oh, la sagrada noche, donde se acerca la memoria,
con su rostro suave y dulce hacia mí.

Pero sus melodías son tristes, como las aéreas baladas
que el infante oye sobre las maternales faldas.

A tu alrededor, delicadas formas huyen,
con níveas frentes y dorados cabellos,
con ojos que ciegan como los cielos de verano,
y labios que hablan de perdidos días pasados.

Amplio es tu vuelo,
oh, espíritu de la noche,
por valles, corrientes y arboledas,
pero mayor es en la penumbra
del austero cuarto del poeta.

Allí eliges, esquiva; vagar.


Madrid/Montevideo/2009-2011



Glenn Gould - J.S.Bach's Concerto No.5 in F-minor for Harpsichord and Strings (BWV 1056) 1957


Somewhere over the rainbow - Israel "IZ" Kamakawiwoʻole


El de ella y el mío...



Visualizo en el cielo  
el mar gris y la extensa tierra negra;
la dorada media luna flotando bajo
las tímidas y asustadas olas que saltan
dormidas en ardientes círculos;
mientras voy ganando la costa en la ansiosa llegada,
que sólo apaga su vigor en la tierra firme.

Entonces surge una milla de perfumadas playas;
una mujer en la blanca bahía de una casa aparece;
un golpe en el cristal; un rasguño agudo y rápido,
las chispas azules de una lámpara que se enciende,
y una voz, aún más silenciosa, con sus alegrías y miedos,
que los dos corazones  (el de ella y el mío) que se agitan en la noche.

Buenos Aires/2010-2011










La noche abre su puerta...





Pienso en vos, cuando los rayos dorados
del sol brillan sobre la tierra;
y cuando las nubes se alumbran con los pálidos
ecos de la luna, pienso en vos.

Veo tu forma, cuando en la distante mañana
se elevan suaves nubes de polvo;
en la noche profunda, sobre las rutas que se marcan en el cielo,
yo veo tus ojos.

Te escucho, cuando las mareas del océano retorrnan
y se regocijan en sonoros bramidos;
en el páramo solitario, en la quietud anhelo,
y escucho tu voz.

Me detengo con vos, aunque vos sos lejanía (por ahora)
tu sombra habita cada vez cerca.

En el crepúsculo, la noche abre su puerta,
amada, te necesito, siempre, eterna, libre…


Madrid/Buenos Aires/2010-2011